Respira


Este cuento interactivo titulado”Respira” comienza con un diálogo entre un niño y su madre. ¿Qué sucederá a continuación?

¡Dale al play para descubrirlo!

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La tortuga y el antílope

“Había una vez un antílope que siempre presumía de sus ágiles patas y de su velocidad. Un día, una tortuga le quiso dar una lección y le dijo:

-Amigo mío, estás muy orgulloso porque corres como el viento. Pero yo te desafío a una carrera y te aseguro que venceré.

El antílope, tras burlarse de la tortuga, aceptó el reto.

El día de la carrera, la tortuga colocó a varias de sus hermanas repartidas por todo el trayecto que el antílope y ella iban a recorrer y les dijo:

– Cuando pase el antílope y pregunte: “Amiga, ¿estás ahí? Cada una de vosotras responderá: “Sí, aquí estoy”.

Después, la ingeniosa tortuga fue al lugar previsto para la salida y le dijo al antílope:

– Amigo, como soy tan pequeñita, apenas podrás verme en la carrera. Así que he pensado que de vez en cuando preguntes: “Amiga, ¿estás ahí?” y yo te responderé: “Sí, aquí estoy”.

El antílope aceptó la propuesta pensando que era innecesaria, pues a los primeros pasos dejaría a la tortuga muy atrás.

Se inició la carrera y el antílope salió como una flecha. Al poco tiempo, con cierta burla, preguntó: “Amiga, ¿estás ahí?”. Y cuál no sería su asombro cuando oyó: “¡Sí, aquí estoy!”.

El antílope corrió más deprisa y al cabo de un rato repitió la pregunta y oyó la misma respuesta. El veloz antílope no se explicaba lo que ocurría pero su desconcierto fue mayor cuando al llegar cerca de la meta vio que allí estaba la tortuga bailando de alegría.

Desde aquel día, el antílope considera a la tortuga como el animal más veloz de la selva.”

 


1. ¿Cómo se titula la lectura?

2. ¿De qué presumía el antílope?

3. ¿Qué hizo el antílope cuando la tortuga respondió por primera vez: “Sí, aquí estoy”?

4. ¿Qué vio el antílope cuando llegó a la meta?

5. ¿Qué piensa el antílope de la tortuga desde entonces?

6. ¿Qué rasgo principal destacarías del carácter de la tortuga?

a. Intrepidez

b. Ingenio

c. Presunción

d. Timidez

7. ¿Qué quiere decir el autor con: “corres como el viento”?

8. ¿Consideras que el título es el apropiado para la lectura? ¿Por qué? De no estar de acuerdo, busca otro título que consideres más apropiado.

9. ¿Qué consideras peor, las personas presumidas como el antílope, o las personas tramposas como el antílope?

10. ¿Crees que la tortuga se comportó bien? Razona tu respuesta.

La liebre y la tortuga

En el mundo de los animales vivía una liebre muy orgullosa y vanidosa, que no cesaba de pregonar que ella era la más veloz y se burlaba de ello ante la lentitud de la tortuga.

– ¡Eh, tortuga, no corras tanto que nunca vas a llegar a tu meta! -decía la liebre riéndose de la tortuga-.

Un día, a la tortuga se le ocurrió hacerle una inusual apuesta a la liebre:

– Estoy segura de poder ganarte una carrera.

– ¿A mí? -preguntó asombrada la liebre-.

– Sí, sí, a ti -dijo la tortuga-. Pongamos nuestras apuestas y veamos quién gana la carrera.

La liebre, muy engreída, aceptó la apuesta.

Así que todos los animales se reunieron para presenciar la carrera. El búho señaló los puntos de partida y de llegada, y sin más preámbulos comenzó la carrera en medio de la incredulidad de los asistentes.

Astuta y muy confiada en si misma, la liebre dejó coger ventaja a la tortuga y se quedó haciendo burla de ella. Luego, empezó a correr velozmente y sobrepasó a la tortuga que caminaba despacio, pero sin parar. Sólo se detuvo a mitad del camino ante un prado verde y frondoso, donde se dispuso a descansar antes de concluir la carrera. Allí se quedó dormida, mientras la tortuga siguió caminando, paso tras paso, lentamente, pero sin detenerse.

Cuando la liebre se despertó, vio con pavor que la tortuga se encontraba a una corta distancia de la meta. En un sobresalto, salió corriendo con todas sus fuerzas, pero ya era muy tarde: ¡la tortuga había alcanzado la meta y ganado la carrera!

Ese día la liebre aprendió, en medio de una gran humillación, que no hay que burlarse jamás de los demás. También aprendió que el exceso de confianza es un obstáculo para alcanzar nuestros objetivos. Y que nadie, absolutamente nadie, es mejor que nadie.

Recomendaciones literarias Halloween 2016

¡Hola a todos!

Ya está aquí Halloween, o como nosotros le llamamos en Galicia: Samaín. Es por eso que me pareció buena idea seleccionar una serie de libros que entran dentro de esta temática tan espeluznante y recopilarlos en una infografía. En ella podréis ver los libros que recomiendo para edades comprendidas entre los 3 y 12 años, es decir, desde Educación Infantil hasta Primaria (o incluso para los primeros cursos de Educación Secundaria).

Al final de la infografía podéis encontrar cada libro con una pequeña sinopsis y el enlace a una tienda online por si os decidís a comprarlo.

¡Espero que os guste y que disfrutéis del Halloween!

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Teo en el castillo del Terror (2-7 años, Violeta Denou): acompaña a Teo a un parque de atracciones donde visitará el castillo del terror.

¡Buenas noches, monstruos! (+3 años, Lucía Serrano): en este cuento al revés los monstruos tienen miedo de la oscuridad y buscan refugio en la cama del niño todas las noches.

El tren de los monstruos: cuento para leer a oscuras (+3 años, Ignasi Valios): resuelve estas adivinanzas para que el tren lleno de criaturas avance… ¡pero es un libro muy especial! Si lo ves con la luz encendida sólo verás las adivinanzas, cuando apagues la luz aparecerán las respuestas.

Cuando me convertí en lobo (+4 años, Roberto Aliaga y Miguel Ángel Díez): cada noche un padre le cuenta a su hija un secreto, como aquella vez que se convirtió en lobo.

Mortimer: Hay fantasmas sueltos (+6 años, Tim Healey y Chris Mould): el colegio está encantado y llenos de espíritus malignos. Todos esperan que llamando al ingenioso Mortimer el problema se solucione.

El tapiz misterioso (6-7 años, Luisa Villar Liebana, Javier Zabala): Curro va con sus padres al Museo del Prado. Cuando llegan a la sala de Goya empiezan a pasar cosas extrañas que nadie más ve.

Esqueleto ladrón (7-12 años, Pablo Albo, Lucía Serrano): el esqueleto de este libro tiene mucho frío, tanto que es capaz de robarte tu cuerpo para estar más calentito… ¡entonces tú serás el esqueleto!

El guardavía (+9 años, Charles Dickens): un guardavía es alertado por un espectro sobre un accidente de tren que ocurrirá dentro de 3 días. Cuando comprueba que el espectro tenía razón el guardavía teme cada nueva aparición del espectro.

Queridos Monstruos (+10 años, Elsa Bornemann): este libro está compuesto por 10 cuentos “para ponerte los pelos de punta”. ¿Te atreves a leerlos todos?

El fantasma de Canterville (+12 años Oscar Wilde, Miguel Navia): a pesar de las advertencias una familia inglesa ha conseguido el castillo Canterville, habitante incluido: un fantasma.

Decir lo que piensas y pensar lo que dices

Entonces, continuó la Liebre: “deberías decir lo que piensas”.

-Pero ¡si es lo que estoy haciendo!, se apresuró a decir Alicia. Al menos…. al menos pienso lo que digo, que después de todo viene a ser la misma cosa, ¿no?

-¿La misma cosa? ¡De ninguna manera!, negó enfáticamente el Sombrerero. ¡Hala! Si fuera así, entonces también daría igual decir: “Veo cuanto como” que “como cuanto veo”. 

-¡Qué barbaridad!, coreó la Liebre. Sería como decir que da lo mismo afirmar “me gusta cuanto tengo” que “tengo cuanto me gusta”.

-Valdría tanto como querer afirmar, añadió el Lirón que parecía hablar en sueños, que da igual decir “respiro cuando duermo” que “duermo cuando respiro”.

-¡Eso sí que te da igual a ti!, exclamó el Sombrerero.

Y con esto cesó la conversación.

– Lewis Carroll. Alicia en el país de las maravillas.


1. ¿Cómo se titula la lectura?

2. ¿Quienes son los protagonistas de esta lectura?

3. ¿A quién le dice la Liebre que debe decir lo que piensa?

a. A Alicia

b. Al Sombrerero

c. Al Lirón

d. A Lewis Carroll

4. ¿Qué respuesta le da Alicia a la Liebre?

5. ¿Estaban de acuerdo con Alicia el Sombrerero, la Liebre y el Lirón?

6. ¿Qué diferencia hay en la afirmación del Lirón “respiro cuando duermo” y “duermo cuando respiro”?

7. ¿Qué nos quiere enseñar el texto?

8. ¿Crees que el título del texto es el acertado? ¿Por qué?

9. ¿Crees que todas las personas deben decir lo que piensan? ¿Tu dices siempre lo que piensas? ¿Por qué?

10. ¿Se debe pensar lo que hay que decir antes de hablar? ¿Por qué?

No todo es lo que parece

Habían recorrido casi la mitad del camino, cuando de repente el coche empezó a hacer unos ruidos la mar de raros. ¡Era como si resoplara y diera bufidos como un gato!

-¿Por qué hace esos ruidos? -preguntó Clara.

-Debe de ser que, como es nuevo, le cuesta un poquito acostumbrarse a subir las cuestas -dijo Beatriz.

Y nada más decirlo, el cochecito rojo hizo ¡puf! y se paró de repente.


¿Serías capaz de continuar la historia? ¿qué crees que sucedió después?